Hace unos días tuvimos la suerte de colaborar con la Fundación Enriqueta Villavecchia, una organización que acompaña a niños y jóvenes con enfermedades graves, y a sus familias, en momentos que no siempre son fáciles de transitar.
Organizan actividades culturales, viajes, convivencias y nuevas aventuras ofrecen la posibilidad de convivir con otros niños, niñas y jóvenes en similares circunstancias, compartir la experiencia y aprender de los compañeros. Todo ello llena de energía y ayuda a afrontar mejor las diversas fases del tratamiento.
Por ello, no dudamos cuando nos propusieron llevar nuestro taller de Terrarios al Hospital de Sant Pau. A veces pensamos que vamos a enseñar algo. Y salimos habiendo aprendido bastante más.
Este taller fue un recordatorio de por qué hacemos esto:
La conexion con la naturaleza nos recuerda que la conexión humana
Gracias a todo el equipo de la Fundación Enriqueta Villavecchia por hacerlo posible,
y por la forma en la que cuidan, acompañan y crean espacios donde, incluso en contextos difíciles, también hay lugar para crear.

