Si notas que hay demasiada condensación y no puedes ver el interior del terrario, abre la tapa y déjalo destapado durante unas horas para que se libere el exceso de humedad. Luego, ciérralo de nuevo. Si la condensación persiste, repite el proceso hasta encontrar el equilibrio adecuado entre la cantidad de agua y la luz indirecta que recibe el terrario.
Es importante recordar que los terrarios no deben estar cerca de fuentes de calor directas, como radiadores, chimeneas o la luz solar directa, ya que esto puede alterar su equilibrio y causar un sobre calentamiento.

