Las flores con una forma más compacta y resistente, como las rosas, hortensias,
lavanda y girasoles, suelen ser las más adecuadas. Algunas flores, debido a su
estructura o a su alta cantidad de agua, o flores delicadas como los tulipanes o las peonías no son las mas
adecuadas ya que pueden no mantener su forma o color después de la liofilización. La calidad de la flor antes de
liofilizarla también es fundamental para obtener buenos resultados.

