Pasos a seguir para montar tu terrario
Paso 1: Preparar el Recipiente:
Antes de empezar, lava bien el recipiente con agua y un poco de jabón neutro. Acláralo bien para que no queden restos de jabón y sécalo con un trapo limpio o papel de cocina.
¿Por qué? Esto elimina polvo, bacterias y posibles contaminantes que podrían dañar las plantas o alterar el equilibrio del ecosistema. Un recipiente limpio es la mejor base para que todo funcione bien desde el inicio.

Paso 2: Capa de Roca Volcánica

Coloca una capa de roca volcánica en el fondo del recipiente. El grosor ideal es aproximadamente de un dedo de altura, asegurándote de que cubra toda la base de forma uniforme.
Función: La roca volcánica es porosa, lo que facilita la circulación del aire. También evita el encharcamiento al actuar como un sistema de drenaje natural, lo cual protege las raíces de las plantas, que son muy sensibles al exceso de humedad.
Paso 3: Carbón Activado
El carbón activado actúa como filtro natural, purificando tanto el agua como el aire del terrario. Absorbe impurezas y previene la aparición de malos olores, lo cual ayuda a mantener el ecosistema limpio y saludable durante más tiempo.
Sobre la roca volcánica, añade una fina capa de carbón activado. No hace falta que sea muy gruesa: con que cubra la superficie es suficiente.

Paso 4: Capa decorativa (opcional): Tierra de Río
Si lo deseas, este es el momento de añadir la tierra decorativa de río. Esta capa no tiene una función biológica dentro del ecosistema, pero aporta un acabado estético y permite dar un toque personal al terrario.

Primera base de sustrato: Antes de colocar la tierra decorativa, añade una fina capa de sustrato (aproximadamente 1–2 dedos de grosor). Esta capa servirá de base y nos permitirá darle forma a la linea de tierra decorativa: si lo deseamos, podemos hacer ondas, o aplanar bien esta capa de sustrato para que quede una linea recta cuándo añadamos la tierra de río.
Importante: Al contrario que en las otras capas, en este caso evita cubrir toda la base. La tierra de río es ligeramente impermeable. Si cubres toda la base, podría dificultar el drenaje y afectar al buen funcionamiento de la capa de roca volcánica y carbón activado.
Truco para aplicarla: Coloca la tierra únicamente en los bordes del recipiente, de manera que quede visible desde el exterior y forme una línea, ondas… lo que tú quieras! Sostén el recipiente con una mano por la base, inclínalo ligeramente y, con la otra mano, coge la tierra, pega los dedos al cristal, y déjala caer despacio contra el cristal para que quede solo en el borde del recipiente.
Puedes repetir estos pasos, siempre añadiendo sustrato primero y luego la tierra de río, para crear tantas líneas u ondas decorativas cómo se deseen.
Paso 5: Capa de Sustrato
El sustrato es la base de vida de las plantas: allí enraizan, absorben agua y nutrientes. Cubre esta capa decorativa con más sustrato, de modo que quede fijada en su sitio y no se mueva. Añade después el resto del sustrato sobre toda la superficie hasta alcanzar una capa suficiente para poder plantar en ella.
Idea: El sustrato puede quedar nivelado (recto) o con la forma que prefieras para tu paisaje (por ejemplo, lo puedes poner en forma de pendiente para dar sensación de montaña).

Paso 6: Colémbolos

Es el turno de los colémbolos (pequeños insectos blancos, inofensivos!!). Espárcelos suavemente sobre la capa de sustrato. En nuestros KITS DIY los colémbolos vienen ya dentro del sustrato, por lo que si ya has colocado el sustrato, los colémbolos ya están dentro del terrario.
Los colémbolos se alimentan de materia orgánica muerta (hojas secas, restos de raíces), evitando que se acumule, y la transforman en “humus”, un fertilizante natural para las plantas. Además también generan CO₂, que las plantas utilizan para la fotosíntesis.
Paso 7: Diseñar y Plantar
Ahora llega la parte más creativa: diseñar tu mini-ecosistema.
Empieza por el musgo: rocíalo generosamente con un pulverizador (mejor agua destilada o filtrada) antes de colocarlo para que retenga la humedad necesaria para que el terrario prospere.
Si el musgo tiene demasiada raíz y te queda demasiado alto, puedes recortarlas a tu gusto (con tijeras o con tus manos) ya que las raices del musgo no tienen ninguna función.


Plantas: Puedes plantar la planta entera, o bien dividirla en esquejes masajeando sus raíces hasta que se separen. Las fitonias también se pueden plantar sin raíz, es decir puedes recortar una sola hoja y plantarla: al cabo de unas dos semanas empezará a sacar raíces.
Limpia bien las raices, haz un agujero dónde quieras plantarlas y entiérra las raíces suavemente en el sustrato, enróllandolas sobre ellas mismas si es necesario. Intenta que las plantas queden lo más rectas posible, apretando la base con los dedos para que queden bien sujetas.
Hidratar el Terrario:
Con un pulverizador, rocía agua de manera uniforme sobre el musgo y las plantas. Hazlo con suavidad, evitando que se formen charcos.
Consejo: Es mejor quedarse corto que pasarse: un exceso de agua puede desequilibrar el ecosistema y provocar aparición de hongos o pudrición de raíces.
Aquí puedes encontrar más consejos específicos:
Descubre nuestros KITS para crear tu terrario desde casa

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