Sí, es completamente normal. Cada planta tiene su propio ritmo de crecimiento y puede adaptarse
de manera diferente según las condiciones de luz, humedad y temperatura de tu hogar.
Si notas que alguna planta crece demasiado y empieza a invadir el espacio, puedes podarla para mantener
el equilibrio del ecosistema. Además de ayudar a que se vea más ordenado, la poda es un proceso
relajante y una buena forma de cuidar tu pequeño ecosistema.

