¡Por supuesto! Aunque los terrarios cerrados crean su propio ciclo y no necesitan mantenimiento constante, abrirlo ocasionalmente no romperá su equilibrio, al contrario, puede ayudar a mantenerlo
saludable y en armonía. Algunas razones por las que puedes abrir tu terrario:
Cuidado de las plantas: Puedes podar hojas en mal estado, demasiado altas, o simplemente
darles forma si prefieres un aspecto más ordenado.
Ventilación en verano: Si notas demasiada condensación (gotas grandes en el cristal),
ábrelo unas horas para reducir la humedad. Esto ayuda a prevenir moho o la aparición de pequeños insectos.
Limpieza del cristal: Con el tiempo, los sedimentos naturales pueden dejar marcas en el
vidrio. Limpiarlo un par de veces al año ayudará a que la luz pase mejor.
Conexión con la naturaleza: Oler tu terrario es una forma de conectar con la naturaleza y
disfrutar de ella desde casa.